Carteles – XVIII Festival Vocacional

Este Festival tiene dos carteles oficiales, poco a poco los hemos ido descubriendo… ¿qué quieres decirnos?

El logo con el lema del Festival se sitúa en el centro de una pareja de chicos jóvenes, al igual que queremos que Dios centre y presida cada una de nuestras actividades cotidianas y, de un modo especial, las actividades pastorales que realizamos.

 Es un logo con cierto relieve que trata de transmitir su “sentir”, su esencia y, en definitiva, su MENSAJE DE AMOR a la gente que le rodea, no importando ni la edad ni el origen.

 Un mensaje que, a pesar de los años que lleva transmitiéndose de generación en generación, sorprende y puede resultar nuevo para algunos –de ahí las caras de los chicos. Pero que quiere dejarse conocer, hacerse presente en nuestra sociedad, en nuestros días y que no le importa ser analizado con detalle –de ahí el estetoscopio- ya que es un mensaje seguro, claro, directo, bueno y adecuado para cada uno. Porque…  ¿qué hay más importante que el AMOR? ¿Quién rechazaría el amor en su vida?

 Estetoscopio y logo que hacen referencia al sentimiento que muchas veces nuestros chicos más jóvenes o la gente más escéptica alude al hablar de Dios, ¿cómo puedo creer en alguien o algo que no siento? Nosotros simplificándolo al máximo –quizás en exceso- y llevándolo a nuestro terreno, podríamos responder que –por ejemplo- dejándose llevar en escuchar, empatizar, sentir y vivir el mensaje de las canciones que vamos a presentar a nuestras jornadas vocacionales y/o prefestivales. Ya que si realmente estamos convencidos que “quien canta ora dos veces”, quien prepare y cante en este Festival compartirá su oración hecha canción y todos podremos tener un momento de oración compartida con el Padre.

 

La idea del cartel horizontal pretende dar un pasito más y este cartel pretende transmitir la siguiente idea: una vez hemos sentido la llamada a conocer el mensaje del amor de Dios y lo hemos hecho nuestro –forma parte de nuestras vidas-, ese mensaje de amor nos hace felices y no queremos “reservarlo” a nosotros, lo queremos compartir con quien nos rodea y, en este caso, con quien mira el cartel.

De ahí que los chicos que aparecen en el cartel han dejado sus caras de sorpresa y cierto escepticismo, y muestran caras de felicidad. Y uno a uno nos invitan a su modo a compartir su alegría:

– la chica alza su pulgar dando a entender que “la cosa funciona, va bien, sin problema” mientras alza un corazón más palpable –con cuerpo.

– mientras el chico quiere ahora analizar lo que sentimos, queriendo saber “qué tal va nuestro corazón”.

Y tu corazón, ¿qué tal va?